Contundencia. El delantero argentino Hernán Barcos se apresta a rematar ante la angustia del zaguero emelecista Marcelo Fleitas.
Liga de Quito aplastó 5-0 a un timorato Emelec, ayer en la Casa Blanca. Los albos se afianzaron en la cima, tras acumular diez puntos en cuatro fechas disputadas.
El partido se inició con mucho temperamento. Apenas a los 2 minutos, José Luis Quiñónez fue amonestado con tarjeta amarilla, por juego brusco.
En jugada seguida, el zaguero del conjunto local Carlos Espínola cometió una falta similar, pero el árbitro Omar Ponce no sancionó con el mismo criterio, lo que fue protestado por los seguidores de eléctricos, que se ubicaron en la parte alta de la bandeja sur.
La resistencia de los millonarios solamente duró 12 minutos. En la tercera llegada de los universitarios, el paraguayo Enrique Vera provocó la primera alegría para los dueños de casa. Los eléctricos dejaban muchos espacios en el medio sector. Los experimentados Édison Méndez y Ulises de la Cruz manejaban sin marca las acciones en la mitad del campo.
Precisamente Méndez tuvo el espacio y la libertad para sacar un remate de media distancia y vencer al meta Marcelo Elizaga. Transcurrían 22 minutos y Liga quiteña ganaba con facilidad 2-0.
El partido se le puso cuesta arriba a Emelec con la expulsión del argentino Pablo Pérez, cuando se jugaban 24 minutos. Para tratar de recomponer el mediocampo, el gran sacrificado fue Enner Valencia, quien fue sustituido por Pedro Quiñónez.
Si a los guayaquileños les costaba con plantilla completa inquietar el arco del espigado golero Alexander Domínguez, la tarea se le complicó mucho más cuando se quedaron en inferioridad numérica.
Joao Rojas necesitaba un acompañante en la ofensiva de los azules. Para la complementaria, Jaime Ayoví reemplazó al juvenil Fernando Gaibor.
A los 54 minutos, el argentino Hernán Barcos escribió su nombre en el marcador, con un remate al ángulo superior derecho, imposible que lo atajara Elizaga. Barcos lleva cuatro goles en el torneo.
Una eufórica hinchada blanca cantó con fuerza: “Volveremos volveremos, volveremos a ser campeones, una y otra vez…”. En la cancha, el ex campeón de la Copa Libertadores dominaba con facilidad.
Emelec fue muy poco en ofensiva. Ni el ingreso del argentino Hernán Peirone le dio la fuerza necesaria para hacer daño al adversario.
Su única arma en ataque fue el remate de media distancia, pero en esta ocasión su franco tirador, David Quiroz, estuvo con la mira equivocada.
Liga estaba para más. El uruguayo Juan Manuel Salgueiro puso el cuarto y el quinto gol para los azucenas, y el “ole, ole, ole” se coreó fuerte. (MOL)
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