Sudáfrica puede casi empezar a restar con los dedos porque a partir de hoy quedarán cien días para el inicio del Mundial, que colocará al país arco iris y al continente africano durante todo un mes en el centro del mundo, un lugar al que tradicionalmente sólo han accedido impulsados por la desdicha.
Un niño de Johannesburgo domina el balón. EFE
Johannesburgo, EFE.- Desde la óptica del aficionado sudafricano, que no ve llegado el momento de que el balón eche a rodar, han pasado cien veces cien días desde aquel 15 de mayo de 2004 en que un emocionado Nelson Mandela levantó el trofeo de la Copa del Mundo en Zúrich después de que la FIFA concediese a Sudáfrica el derecho a organizar el Mundial.
Al espíritu épico y conciliador de Mandela volvió a apelar hace apenas dos semanas el actual presidente, Jacob Zuma, para involucrar a los sudafricanos en el mayor acontecimiento que haya organizado jamás el país: "Tenemos que hacer de la Copa del Mundo un enorme éxito en su honor", dijo.
La apelación de Zuma a sus ciudadanos no parece gratuita ni casual. Tras seis años de planificado e intenso trabajo, ya no queda tiempo para sacar conejos de la chistera, pero sí el suficiente para saldar dos deudas pendientes: convencer a la ciudadanía de que el Mundial pertenece a todos los sudafricanos y a los aficionados extranjeros de que no hay que ser un demente para viajar a Sudáfrica.
El país africano ha invertido más de 300 millones de dólares en seguridad, contratado y entrenado a docenas de miles de policías extras, pedido consejo a los cuerpos de elite de un buen puñado de países, contado con el Ejército para elaborar todo tipo de planes de contingencia...
Boletos
Quedan cien días para el Mundial y casi 800.000 entradas sin vender. Dice la FIFA y la organización que no les preocupa, que los estadios estarán llenos en los 64 partidos mundialistas.
De momento, Coca Cola se ha comprometido a regalar 120.000 localidades, la prensa local organiza concursos y regala entradas, y la FIFA se ha visto obligada a "recategorizar" algunos de los billetes para hacerlos de clase cuatro, más baratos y exclusivos para los sudafricanos.
Por lo demás, efectivamente, todo está listo, o casi. Sudáfrica ha invertido casi 4.000 millones de dólares en organizar el evento y cuenta con algunos de los estadios más espectaculares del planeta.
Estadios
El Soccer City, en Soweto, que albergará el partido inaugural entre Sudáfrica y México, y también la final, dejó boquiabierto al mismo Maradona, pese a que no estará perfectamente rematado hasta dentro de al menos un mes.
El Green Point, en Ciudad del Cabo, es un recinto espectacular, y el estadio de Durban, ciudad que albergará las celebraciones de los cien días y cuyo campo se inaugurará el miércoles con un Sudáfrica-Namibia con la presencia de Blatter, es, simplemente, impresionante.
Son estadios que le han cambiado la cara a las ciudades que los albergan, las mismas que han visto remodelados sus aeropuertos, se red de carreteras y transportes.
Sudáfrica, donde se vive el fútbol con una pasión visceral, desde las mismas tripas y al ritmo de las "vuvuzelas", se ha lavado la cara y aspira a organizar "el mejor Mundial de todos los tiempos", como afirman sus responsables.
11 de Junio
Ese día se registrará la inauguración de la décimo novena edición del mundial de fútbol.
Partido inaugural
Sudáfrica y México abrirán el telón en el estadio Soccer City de Johannesburgo a las 07:00 de Ecuador.
Campeón
Italia es el vigente campeón mundial. En la final de Alemania 2006 derrotó a Francia por penales.
Cifras
4.000 millones de dólares invertirá Sudáfrica en el mundial, que se disputará por primera vez en el continente africano. 300 millones van para el rubro seguridad.
64 partidos se disputarán entre el 11 de junio y 11 de julio próximos. 204 asociaciones se habían inscrito en las eliminatorias.
7 horas más hay en Sudáfrica en relación a Ecuador. Los encuentros serán entre las 13:30 y 20:30.
5 campeonatos mundiales tiene a su haber Brasil, la más ganadora de las selecciones de todos los tiempos. Su último título lo levantó en 2002.
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