El miedo y la vergüenza son los mayores obstáculos que afectan a la gente al momento de decidir volver a la escuela
Con apenas 12 años, Nelly Simba tuvo que abandonar su natal Guañibuela, en la provincia de Imbabura, para trabajar como empleada doméstica en Quito y así ayudar a su madre a mantener la casa. Esto la obligó a abandonar los estudios. Apenas concluyó la educación básica en la que fue una alumna destacada.
Si bien Nelly con el tiempo mejoró su situación, le perseguía una sensación de vacío por no haber finalizado el colegio. "Me gusta aprender y creía que podía terminar el bachillerato. Pero tenía vergüenza de ir a clases y encontrarme con gente más joven", explicó.
Sin embargo, la mujer, quien ahora tiene 34 años, logró vencer sus temores y retomó los estudios intermedios. Ella está a punto de graduarse este año en la Unidad Educativa Popular Nuestra Tierra y el sábado pasado fue proclamada abanderada del pabellón de la ciudad.
En el país, miles de personas han tenido que abandonar la educación primaria o secundaria por varios factores. Según Contrato Social por la Educación, alrededor de dos millones de ecuatorianos no concluyeron la educación básica y cinco millones jamás terminaron sus estudios de bachillerato.
Mientras que, unos 400 mil niños y adolescentes, entre los 5 años y 17 años, se encuentran fuera del sistema educativo actualmente.
Estas cifras demuestran que son pocas las personas que, como Nelly, deciden retomar los estudios. Ese es el caso de Edgar Pantoja, de 29 años, quien dejó el colegio en tercer curso y ahora tiene "vergüenza de que su hijo de 12 años lo vea estudiando recién el bachillerato".
Para Alberto Gallo, rector de la Unidad Educativa José María Vélaz, perteneciente al Instituto Radiofónico Fe y Alegría (Irfeyal), esta es una de las mayores barreras que tiene que vencer alguien que busca reinsertarse al sistema. "Siempre hay un complejo de culpa en el que dejó el colegio, especialmente si hay una esposa e hijos de por medio", señaló Gallo.
El docente explicó que es necesario trabajar en mejorar la autoestima de quienes, por voluntad propia, deciden regresar a la escuela o al colegio. Además, consideró que hay necesidad de dar a conocer las opciones que existen en el país sobre reinserción escolar.
Esto es compartido por Augusta Bustamante, directora ejecutiva de la fundación Crisfe, organización que el jueves pasado presentó el programa de becas Súbete al Tren. Retomar los estudios busca beneficiar a jóvenes entre los 15 y 29 años.
"Lo importante es que las personas rompan las barreras y piensen que en la balanza está su futuro y terminar el bachillerato puede marcar una gran diferencia en varios ámbitos de la vida profesional y personal", finalizó Bustamante. (CRR)
Datos sobre la reinserción escolar
En 2006, 63 519 niñas, niños y adolescentes, de entre 5 años y 17 años, desertaron del sistema escolar a escala nacional.
La provincia con mayor deserción escolar en el Ecuador, en 2006, fue Morona Santiago con el 8%, según Contrato Social por la Educación.
En la sierra, 51 228 estudiantes dejaron la escuela y 12 231 lo hicieron en la región amazónica.
El proyecto de Crisfe recepta las inscripciones a través de la web www.crisfe.org. Puede obtener mayor información en el teléfono 228 1808 Irfeyal es otra alternativa para la reinserción escolar. Se encuentra en 16 provincias del país y tiene 120 centro educativos.
Hora GMT: 01/Marzo/2010 - 05:06
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