Esta última es una zona turística que quedó totalmente incomunicada debido a que la montaña cayó sobre el carretero, en ese lugar tuvo que intervenir la Empresa Eléctrica debido a que los cables de luz fueron sepultados por el lodo.
Los derrumbes fueron, en su mayoría, de gran magnitud, e inclusive taparon la capa de rodadura en su totalidad.
Maquinaria, personal técnico y trabajadores del Gobierno de la Provincia de Pichincha, y trabajadores de la Compañía Hidalgo Enríquez, que tienen a su cargo la rehabilitación de esa vía, acudieron a los lugares afectados para limpiar la carretera y reabrir el paso vehicular.
Manuel Vallejo, funcionario del GPP, informó que equipos de trabajo lograron desalojar los escombros, pese al mal tiempo imperante en la zona.
Ayer en la mañana se produjeron nuevos deslaves, pero no fue cerrado el paso vehicular. La Policía Nacional colaboró con el control del tráfico en los sectores de riesgo, y en la tarde, la maquinaria logró despejar totalmente los escombros. Sin embargo, el Gobierno Provincial pidió a los usuarios de esta vía que tomaran las precauciones del caso.
Estragos en Puerto Quito
Las siete horas de lluvia intensa, acompañada de tormentas eléctricas y vientos huracanados, una de las más fuertes tempestades en lo que va del invierno, alarmaron a los habitantes de Puerto Quito.
Además de los 13 kilómetros afectados por los deslaves, se produjeron inundaciones en la cabecera cantonal.
Narciza Párraga, alcaldesa del Cantón, junto con personal de la Dirección de Obras Públicas del Cabildo, recorrió ayer diversos sectores, entre ellos los barrios 12 de Octubre y Luz y Vida, los más afectados en la cabecera cantonal, y los recintos San Pedro de la Sucia, antiguo camino vía al recinto El Cabuyal (kilómetro 140), 24 de Mayo, a la altura del estero Macallares, este último donde el agua se llevó 20 metros de la carretera que conduce al recinto Guayaquil Chiquito, quedando intransitable.
Enma Espinoza, una de las afectadas, se mostró alarmada por la magnitud de la lluvia, y aseguró que junto con su familia y vecinos vivieron una tarde de terror al ver sus casas inundadas y el peligro de que un deslave acabara con sus viviendas y sus vidas.
Daños en El Oro
Piñas
La lluvia del miércoles provocó 12 derrumbes en la vía Saracay-Piñas (El Oro), así como el corte de varios caminos vecinales que aislaron importantes sectores poblacionales y productivos.
El alcalde de Piñas, Joseph Cueva, recorrió la zona afectada desde las primeras horas de ayer y constató la magnitud del problema.
La población pidió ayuda urgente a las autoridades, puesto que el temor sigue latente, tras el aluvión que el 7 de febrero afectó a la parroquia ‘La Bocana’, arrasando plantaciones agrícolas y destrozando parte del sistema vial.
El aguacero de este miércoles, en cambio, destruyó la carretera que une Piñas con Paccha en los sectores El Trigal, Calera Chica, Calera Grande y San Vicente.
Ayer, a primera hora, los destrozos en la carretera Saracay-Piñas fueron arreglados emergentemente con maquinaria del Gobierno Municipal, que limpió el lodo y la palizada que temporalmente interrumpieron la circulación vehicular.
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